Cuatro venezolanos cuentan su experiencia en un mundo de justas deportivas bastante formales en las que se lucha por ser el amo de la baraja.

Glamoroso y legendario, desde siempre el póquer ha movido emociones. No es de extrañar que esté más viva que nunca una disciplina en la que las mesas se convierten en escenario de habilidades y decisiones estratégicas e intuitivas aderezadas por el azar. Los más ágiles salen a probar sus destrezas en competencias internacionales, encontrándose cara a cara con participantes provenientes de diferentes países y dedicados a diversas actividades, que en ese momento hablan el mismo idioma: el de la baraja. Cuatro venezolanos revelan su visión sobre esta modalidad reconocida desde 2010 como otro deporte mental, junto a las damas, el ajedrez y el scrabble.

 

“El póquer es hoy un medio en el que te encuentras con deportistas famosos, matemáticos y con personas egresadas de las mejores universidades del mundo. Es un deporte. Una competencia. Cada quien tiene que sacar sus mejores habilidades mentales y hasta físicas para llegar lo más lejos posible”, explica Leonardo Emperador.

“Personalmente, planifico los torneos que voy a jugar en el año y trato de cumplir mi cronograma. Semanalmente, cumplo horarios de juego por Internet. Estudio la teoría. Comparto jugadas con profesionales que me ayudan a mejorar mi desempeño. Trato de corregir mis errores. Me ejercito físicamente para estar relajado y tener la mente fresca durante los torneos”.

Emperador, quien se prepara para participar en el Latin American Poker Tour (LAPT) Chile, en Marzo 2015, aprendió a jugar en 2004. Llegó a los torneos internacionales a través de PokerStars. El primero fue en 2008, desde cuando participa de dos o tres veces al año en este tipo de competencia de manera presencial. “En todo caso, siempre es un estímulo representar a Venezuela”.

Emperador ha compartido la mesa de juego con reconocidas figuras del póquer internacional. “Lo bonito del póquer es que cualquiera puede practicarlo. Para ganar lo que se debe tener es disciplina de aprender, de mejorar, controlar las emociones y, obviamente, tener un toque de suerte. Todos queremos llegar de primeros, pero es preciso ir paso a paso para lograr nuestro objetivo”.

“Desde hace tiempo tengo unas metas establecidas en cuanto al póquer. Una de ellas es dedicarme tiempo completo a esta actividad. La manera de conseguirlo es participando en torneos internacionales”, comenta Reinaldo Troconis, mientras juega en la World Series of Poker (WSOP), en el Palm Beach Kennel Club de Florida (EE. UU.), celebrado este mes de febrero.

Empezó participando en torneos locales en Internet, ha nutrido su conocimiento en la materia a través de libros y formando parte de diferentes torneos presenciales. Activo en el mundo del póquer desde 2010, Troconis considera que lo más satisfactorio es reconocer que se puede crecer como jugador y llegar a niveles superiores. “Mi participación ha venido aumentado desde el 2012, cuando participé en cuatro eventos, al igual que en el 2013. En el 2014 jugué alrededor de 15 eventos”, apunta.

Troconis señala que lo más difícil es controlar las emociones, y ha notado un aumento en la participación de venezolanos en los torneos. “El venezolano se caracteriza por ser un jugador muy audaz y agresivo, un rival difícil de enfrentar en una mesa de juego. Me gustaría que los jugadores nacionales sean cada vez más distinguidos por su inteligencia y talento en las mesas”.

“Soy muy cabalístico. En los torneos de muchos días, cuando todo va saliendo bien, hago lo mismo que el día anterior, como usar el mismo ascensor, visto una franela del mismo color; si escucho música, puedo oír la misma canción 150 veces al día”, revela Carlos Sánchez Vegas, quien planea estar presente en el Latino American Poker Tours (LAPT). Luego, en un torneo en Panamá, antes de la World Series of Poker (WSOP) y otros eventos a realizarse este año.

Aunque reconoce que el sistema cambiario tiene impacto en la participación de los venezolanos en el póquer, Sánchez Vegas no se deja amilanar por este factor a la hora de asistir a los torneos de forma presencial, la modalidad que prefiere.

De adolescente jugaba con sus amigos, pero Sánchez Vegas confiesa que esta movida deportiva ha cambiado y hoy las modalidades son diferentes. “En 2008 me inscribí en un torneo local. Ahí comencé a tomarme en serio el juego”, comenta Sánchez Vegas. “Actualmente, las paradas más largas las hago en Las Bahamas, en enero, y en Las Vegas (EE. UU. ), en junio. Del resto, trato de jugar cuatro o cinco torneos más al año, cuyo promedio es de seis días cada uno”.

“Mi sueño es poder viajar por el mundo con mi familia, mientras que me dedico a jugar póquer. Hasta el momento, he viajado unas siete veces para participar de forma presencial en competencias internacionales. Lo disfruto muchísimo. Actualmente, sigo buscando resultados que me permitan estar más activo en los mejores torneos en vivo del mundo”, comenta Fabio Baduy, desde Florida, (EE.UU), donde participa en este momento en varias competencias de la World Poker Tour (WPT), para luego trasladarse a los eventos de la World Series of Poker (WSOP).

Con respecto a la participación actual de los venezolanos en el mundo del póquer, Baduy señala que se trata de un desempeño en ascenso. “Sé que vamos a poner el nombre de Venezuela en alto. Lo bueno de los jugadores de póquer nacionales es que vamos tras lo que queremos, por muy grandes que sean los obstáculos”.

Baduy se toma muy en serio esta disciplina con la que ha encontrado una manera de materializar la bondad. “Destino un porcentaje de lo que obtengo y la dono a buenas causas, así ayudo a que este mundo sea mejor”, asegura este ingeniero de computación, quien cuenta haber conocido al tenista alemán Boris Becker cuando compartió mesa de juego en el European Poker Tour (EPT), en Barcelona, España.

 
Copyright © 2018 AsoPoker - La página oficial del poker en latinoamérica. All Right Reserved.
Powered By AsoPoker